miércoles, 4 de junio de 2008

¿Qué es más fuerte en el ser humano, el odio o el amor?




¿Hasta cuándo?

Nada que arreglar…

¿Hasta cuándo?

Un país bombardea dos países.

La impunidad podría resultar asombrosa si no fuera costumbre.

¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Los subordinados deben obediencia eterna a sus superiores, como las mujeres deben obediencia a los hombres.

Unos nacen para mandones, y otros nacen para mandados.

El racismo se justifica, como el machismo, por la herencia genética: los pobres no están jodidos por culpa de la historia, sino por obra de la biología.

En la sangre llevan su destino, y para peor, los cromosomas de la inferioridad suelen mezclarse con las malas semillas del crimen.

Cuando se acerca un pobre de piel oscura, el peligrosímetro enciende la luz roja; y suena la alarma.



Malditos humanos influenciados por las órdenes de un jucio injusto; influenciados por la eternidad de los fantasmas más crueles que les recuerdan lo que no tienen que hacer en vez de lo que tienen que hacer.

El demonio interior es más fuerte que la propia consciencia: el ser humano es interesado por naturaleza.

2 comentarios:

Faust dijo...

Ets la Laia, no? :)

Faust dijo...

jejeje
entre el text, la foto, i ke diu d'on ets... :P
Cuida't!!